La diferencia entre hacer cardio y quemar grasa

LA DIFERENCIA ENTRE HACER CARDIO Y QUEMAR GRASA

Son las máquinas más peleadas por todos al inicio o final de la rutina, aún peor si hay pocas en tu gym. Se forman colas interminables para usarlas y el que se queda más de 20 minutos termina siendo la persona más odiada por todos los que están esperando su turno. Sí, son esas máquinas: elíptica, bicicleta, faja, escaladora, que cuando te subes quieres ponerlas a máxima velocidad y terminar empapado de sudor, exhausto pero feliz porque ya quemaste el postrecito del almuerzo.

En tu mente solo está una cosa:

Más velocidad = más sudor = más calorías quemadas

= menos grasa = menos panza = mejor cuerpo

= ¡VERANO 2018!

Pero esta no es la mejor ecuación de todas…hay una diferencia entre hacer cardio y quemar grasa. El ejercicio cardiovascular o ejercicio aeróbico es un tipo de ejercicio que requiere el movimiento de grandes grupos musculares durante un periodo sostenido en el tiempo. Este eleva tu ritmo cardíaco a un mínimo del 50% de tu Frecuencia Cardíaca Máxima – FCM.

Aunque ambos son ejercicios cardiovasculares, la diferencia está en el nivel de elevación de tu FCM. Son dos zonas de trabajo distintas, inclusive así te lo indica los colores de la máquina a la que te subes cuando escoges el programa.

La confusión se da porque la mayoría cree que sudar es sinónimo de quemar grasa, cuando no es así. Mediante el ejercicio si existe la oxidación de la grasa, pero sudar más o menos no significa quemar más o menos grasa. El sudor es simplemente la manera en que tu cuerpo auto regula su propia temperatura, tu aire acondicionado natural por así decirlo.

Veamos qué significa cada zona de trabajo y que beneficios te trae según tus objetivos:

  1. La Zona Cardio

En esta zona trabajarás a un nivel intenso, ya que mantiene tu ritmo cardíaco elevado entre el 70-80% de tu FCM. La fórmula tradicional para saber cuál es tu FCM es la siguiente:

Frecuencia Cardiaca Máxima = 220 – (tu edad en años), y si a eso le sacas el 70 – 80% tendrás tus pulsaciones para ejercicio cardiovascular intenso.

Ejemplo para una persona de 30 años: 

220- 30 = 190 * 80% = 152 pulsaciones por minuto.

Durante este tipo de entrenamiento, tu cuerpo utiliza carbohidratos como la principal fuente de energía. Este es el tipo de ejercicio que, como su nombre lo dice, te ayudará a mejorar tu capacidad cardiopulmonar: más capacidad de oxigenación, más resistencia cardíaca, se acelera mejora tu pulso y metabolismo, mejoran tus articulaciones, mejoran tus niveles de colesterol y reduces tus niveles de stress. Hacer más ejercicio de este tipo mejora tu resistencia y puede marcar la diferencia entre correr 5 cuadras y morirte en el intento o seguir hasta completar la vuelta al Pentagonito y terminar fresco como lechuga.

El tema aquí es que durante este ejercicio no estás quemando grasa. Lo que quemas en el instante son calorías provenientes en su mayoría de los carbohidratos, ya que al ser un ejercicio explosivo requiere de un sustrato energético de rápida disponibilidad. Y si quieres que realmente haga efecto en tu cuerpo es solo cuestión de matemáticas:

menos calorías consumidas + mayor gasto calórico = pérdida de peso = ÉXITO !

  1. La Zona Quema Grasa

Este también es un ejercicio cardiovascular, pero debido a que la intensidad de este ejercicio es baja, lo debes realizar por mucho más tiempo para que haga su efecto. Aproximadamente a los 40 minutos de empezado el ejercicio, las pulsaciones deberán mantenerse entre el 60 – 70 % de tu FCM.

Utilizando el ejemplo de alguien de 30 años:  

220 – 30= 190 * 70% = 133 pulsaciones por minuto.

Este entrenamiento de baja intensidad se recomienda para los que están con sobrepeso o no están acostumbrados al ejercicio. Es importante construir una base aeróbica antes de pasar al entrenamiento de alta intensidad.

¿Y cuál es la diferencia entonces?

La diferencia está en que si quieres perder peso es más importante tener en cuenta la cantidad de calorías quemadas durante el entrenamiento frente a la cantidad de grasa utilizada.

Ambas zonas están diseñadas para mantener tu ritmo cardíaco dentro de tu rango objetivo. La cantidad de calorías que quemas está directamente relacionada con la intensidad del ejercicio. En realidad el cuerpo utiliza la grasa como fuente primaria de combustible durante el ejercicio de baja intensidad. Alrededor del 60 % de las calorías quemadas provienen de la grasa, pero para la pérdida de grasa en general, lo que más importa es la diferencia entre el número de calorías que gastas y el número de calorías que consumes de tus alimentos.

Independientemente de la zona en que te encuentres, en ambas igual llegarás a tu objetivo de reducción de peso. Sin embargo, la zona cardio te ayudará a quemar más calorías en corto tiempo debido a su intensidad. Si tu objetivo es solo la pérdida de peso, en realidad es indistinto quemar calorías provenientes de los carbohidratos o de las grasas. Así que enfócate directamente en hacer que tus entrenamientos sean un verdadero reto, un mínimo de 25 minutos a una hora dependiendo de la zona aeróbica. Y recuerda, finalmente que, más importante que tu actividad física, deberás llevar un adecuado plan de alimentación que lo complemente.

 

Por: Cecilia Carnero

Nutricionista Deportivo

Personal Trainer, Health & Fitness Coach

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